Por Santiago Cerón

Durante el mes de marzo se inauguró en Rosario un centro educativo revolucionario. Se trata de la Escuela Primaria Eureka, un espacio que modifica los paradigmas tradicionales de la enseñanza. Es un colegio que no posee las típicas aulas y donde los niños pueden aprender a cocinar, cultivar o, incluso, conocerse a sí mismos.

Este método de enseñanza es denominado Eureka y fue desarrollado por las hermanas rosarinas Lorena y Liliana De La Calle. Ya lleva 10 años aplicándose en un jardín para niños de uno, dos y tres años, ubicado en Oroño 82, y ahora se utilizará por primera vez en una primaria, ubicada en Oroño 34.

Las impulsoras explicaron en qué consiste este método de enseñanza y cómo se aplica en esta nueva escuela primaria: “Es una educación que tiene muchas formas de aprender al mismo tiempo. Aquí, a diferencia del sistema educativo tradicional, no hay una sola forma de aprender. Esto hace que todos los niños aprendan de distintas formas pero asegurando los contenidos curriculares y muchos otros más, elevando la calidad educativa”, dijo Lorena.

Por el momento, esta escuela primaria tiene habilitados niveles para niños de 4 y 5 años, como así también primer grado: “Después de 10 años con el jardín quisimos extender los niveles para edades más avanzadas”.

Como cuenta Lorena, en la escuela no hay aulas: “Tenemos espacios de talleres y laboratorios. En todas las áreas hay espacio para el trabajo individual y sobre todo mucho espacio para el trabajo colaborativo. En las mesas fomentamos el trabajo en equipo y el aprender junto con otros, pero también hay espacio para lo individual en medida de que el niño lo necesite”.

En esta escuela las materias a las que asisten los chicos están dividas en “mundos” y se tratan de actividades que pueden llamar la atención de más de uno: “Son muchas materias, un poco más que las obligatoriamente requeridas, y tienen que ver con diferentes mundos“, explicó Liliana. El programa está compuesto por 12 materias, las cuales suma algunas que no son obligatorias, las que amplían notablemente la educación de los chicos.

Uno de estos mundos es el lúdico, el cual se relaciona con “la matemática, la lógica, el cuerpo en movimiento, con el juego en sí y la parte creativa”, indicó Liliana. Otro es el mundo natural, el cual se trata de “jardinería, huerta, el contacto con la tierra, las ciencias naturales, el laboratorio y los talleres de comida saludable”.

También está el mundo artístico, en el cual los niños aprenden danza, teatro, escritura, plástica y cuestiones manuales. Y, por último, quizás el más llamativo de todos: el mundo personal social. Según cuenta Liliana, aquí se trabaja “el encuentro con uno mismo, usando técnicas de yoga y de relajación”. Además, “se fomenta la convivencia, el respeto y el trabajo con el otro”.

El Método Eureka tiene posturas y valores a transmitir, y Lorena y Liliana coinciden en que “el respeto por el otro y el trabajo en equipo son unos de los valores más importantes”. Actualmente, se encuentra abierta la inscripción para 2019 y 2020 para las salas de 4 años, 5 años y primer grado. Quienes estén interesados pueden comunicarse a través del facebook EducativoEureka.